
Un día Luju Bomer, quizo ver todo el mundo. Pero no fué así, preparó su globo aerostático; se fijó si el canasto estaba en buen estado, le colgó las bolsas de arena y se fijó si el globo tenía algún agujero.
Y despegó desde el suelo. La gente se veía como hormigas desde arriba, saludaba a todos. Voló por encima de la Selva Amazónica.
_ Oh No! ¡una tormenta! exclamó.
De repente unas nubes negras se instalaron sobre él.
Las lluvias y las corrientes de viento lo pusieron nervioso, empezó a gritar pero las corrientes lo arrastraron hasta Argentina. Una rama de un árbol, golpeó la canasta, y comenzó a navegar a causa que los fuertes vientes rompieron el globo. Llegó a Chile, allí encontró unas ruinas en una pequeña selva, con su cámara sacó fotos. Desde Chile regresó volando pero esta vez en un avión, que compró en esa zona. Voló a Europa, que la pudo recorrer toda fué a África, Asia, Japón conoció bosques y selvas de todo el mundo, además de su flora y fauna y como hizo Darwin, se puso a investigar.
Luego de recorrer todos esos lugares, se quedó sin gasolina, y cayó...
Se golpeó la naríz contra el canasto del globo aerostático, resulta que se había quedado dormido preparando el globo. Ahora sí empieza la verdadera aventura...
De mi autoría. Maylén Naorí Bravo Cuello